Cómo saber si él te está amando de verdad…

Normalmente las personas no nos hacemos preguntas existenciales hasta que tenemos los problemas encima. Por ejemplo, cuando acabamos una relación, nos preguntamos seriamente que es lo que podríamos haber hecho mejor, o si realmente fue culpa nuestra. Pero, por el contrario, cuando empezamos a conocer a una persona, no nos paramos a pensar si realmente estamos enamorados de ella o no.

Hay que saber distinguir muy bien los momentos amorosos por los que pasamos las personas. Al principio nos encontramos con la fase del enamoramiento, donde todo es bonito y donde crees que no va a pasarte nada malo. Y más adelante, llega la fase de amar a la otra persona. Ese momento en el que ya conoces lo bueno y lo malo y aun así sigues a su lado, porque tu amor por esa persona es mucho mayor.

Aunque la teoría sea muy clara, lo cierto es que a muchas personas les cuesta infinitamente saber exactamente en qué punto se encuentran. Por eso, hoy te traemos las tácticas para poder distinguirlo. Debes tener claras estas dos cuestiones:

¿Cómo podemos distinguir el enamoramiento?

No hay reglas científicas comprobadas para saber exactamente cuando una persona está enamorada, pero sí que podemos distinguir algunos comportamientos propios de esta etapa que pueden ayudarte. Por ejemplo, cuando tenemos a la otra persona muy idealizada, corres riesgos que antes te parecerían imposibles y sientes una gran ilusión por todo lo que rodea a esa persona. Normalmente este proceso no suele durar más de un año, y luego se deja paso a la fase del amor más puro y sosegado.

El enamoramiento es como un terremoto y amar es mucho más tranquilo

También debes saber distinguir estos dos momentos de tu vida. Los expertos afirman que la etapa del enamoramiento es mucho más volátil y mucho más intensa, tus sentimientos están a flor de piel, tanto los buenos como los malos, y además vives la vida con muchas más ganas. Mientras que la etapa donde amas a una persona, es mucho más sosegada y tranquila, tienes unos sentimientos más plácidos y puedes distinguir con  más claridad y racionalidad lo que quieres de lo que no, lo que te gusta y lo que no te gusta o lo que esperas de la otra persona. En la etapa del enamoramiento somos mucho más dependientes de la otra persona, por eso expertos en psicología no dudan en explicar que lo mejor es vivir un amor racional, en el que se mezclen las cosas buenas de las dos etapas.